February 21

We had a very good meeting with Dr. Markert this morning. He confirmed that the second (Spatial) MRI did not show any change or growth from the first MRI taken three weeks ago.  This further supports their diagnosis of a low grade Glioma.  Although the MEG machine at UAB is still not functional and may continue that way for some time, Dr. Markert believes they can get the necessary cortical mapping for resection of the tumor from other testing.

Right now they are working on an appointment for a Functional MRI at Emory, with a second option in Houston.  It will take time to process and analyze the data from these tests, but we went ahead and scheduled a surgery date of March 22.  All of this is subject to change based on new information gathered from further testing or if there were to be a change in the symptoms, but it allows us to move from indefinite to a tentative timeline.

We are thankful for an opportunity to structure our time prior to surgery and make personal and professional plans leading up to this date.  Pray for us as we seek to maximize and prioritize this time for Kingdom impact in the lives of our family, friends, church, and all nations.

20 de Febrero

Hace unos días una amiga me recordó que en medio de los problemas es muy fácil experimentar frustración con la palabra “proceso”, sin embargo el plan de Dios para nuestras vidas es que VIVAMOS el “proceso” y es EN el “proceso” que llegamos a conocerle mejor.

Sin duda estamos viviendo un proceso de aprendizaje.  La semana pasada, después de enterarnos de que la máquina para la MEG (magnetoencefalografía) seguía sin servir, comenzamos a buscar toda clase de opciones al alcance para conseguir realizarla y continuar con un plan de acción.  Después de un par de días muy estresantes – y muchas conversaciones, llamadas telefónicas y correos electrónicos, nos dimos cuenta que realmente no alcanzamos a comprender bien todo lo que implica este tipo de procedimiento, así que sacamos una cita para ver al Dr. Markert otra vez este lunes 21 de febrero para hablar sobre la relevancia de este examen y decidir qué es lo mejor para este caso en particular.

Esta parte del proceso que estamos viviendo nos enseñó un poco más sobre lo intricado que es el mundo médico, pero nos enseñó mucho más sobre nosotros mismos, sobre nuestra necesidad de trabajar juntos y sobre cómo debemos servir el uno al otro en medio de esta jornada.  Así que por hoy doy gracias a Dios por este “proceso”.

Karla

Reflexión: Efecto Deseado y Efectos Secundarios

Durante las últimas dos semanas me he estado ajustando a la realidad de vivir con un tumor cerebral.  En términos prácticos, he modificado mi horario para incluir las consultas médicas, he organizado mi calendario cancelando los 33 días de viaje internacional a 5 países que había planeado para los próximos dos meses y he reordenado mis prioridades para incluir más descanso y tiempo familiar.  La última parte tenía que pasar con o sin tumor.

Con el fin de controlar posibles convulsiones y la inflamación producida por el tumor, me recetaron varias medicinas incluyendo anticonvulsivos y esteroides para la inflamación.  Mi esposa Karla amablemente ha programado varias alarmas y recordatorios en mi teléfono para que no me olvide de tomar mis medicinas como parte de mi rutina diaria.  Gracias a Dios estas medicinas han logrado el efecto deseado de manera maravillosa y no he tenido más convulsiones.  Pero he experimentado otros efectos secundarios por la forma en que mi cuerpo responde al medicamento, incluyendo insomnio.

Así que, todas las noches permanezco despierto con incontables pensamientos corriendo por mi mente.  Frecuentemente esto dura horas, así que en lugar de quedarme en la cama, me he dado cuenta que lo mejor es levantarme, dedicar tiempo en oración y luego sentarme a escribir todos estos pensamientos que me dan vueltas en la cabeza.  El resultado ha sido una serie de documentos a los que me ha dado por referir “mis escritos de insomnio”.  Si no para otra cosa, escribir todas estas ideas ha servido como una terapia útil para uno de los efectos secundarios de las medicinas.  Pero también deseo compartir algunos de esos pensamientos junto con nuestra jornada a través de este “blog” y confiar que aún este insomnio puede ser redimido para un propósito más grande.

Como reacción al primer “blog”, varias personas me han preguntado una versión de la misma pregunta: “¿cómo sabes que Dios tiene control sobre todas las cosas y que Él usará esto para tu bien y para su gloria?”  La segunda reacción más común han sido comentarios como “tú eres una buena persona, así que sigue adelante que todo saldrá bien”.  Ambas preguntas surgen esencialmente de la misma.  Yo creo que en la vida llega el momento en que todos nos preguntamos cuál es el propósito de nuestra existencia.  Es muy importante responder claramente a esta pregunta, porque queramos o no, esto determina nuestro entendimiento de nosotros mismos y de cómo interpretamos e interactuamos con el mundo que nos rodea.  La respuesta a esta pregunta determina también cómo percibimos la realidad o nuestra cosmovisión y cómo respondemos a ella.  Así que, como respuesta a las muchas preguntas que familiares y amigos han estado haciendo a este respecto, me gustaría exponer mi “cosmovisión” en una serie de reflexiones.  Estaré también poniéndoles al corriente de nuestra jornada con este tumor cerebral, pero ocasionalmente estaré incluyendo reflexiones más largas sobre la vida.  Espero que en estas “reflexiones” me sea posible explicar la confianza que tengo en Dios y al mismo tiempo corregir la posible idea de que esta confianza tiene que ver conmigo o con algo que yo haya hecho.

El mejor lugar para iniciar esta conversación es Dios mismo.  Es muy importante darse cuenta de que no podemos basar nuestra plática sobre Dios únicamente en mi idea o tu idea de Dios.  Si así lo hacemos, entonces todo lo que vamos a lograr es crear a un dios a nuestra imagen y no el Dios del universo.  Siempre habrá cierto misterio en nuestro entendimiento de Dios, pero Él es un Dios inteligible a través de la revelación de sí mismo en la Biblia.  En la Biblia vemos a Dios como creador del universo y a la humanidad creada para alabar y servir a Dios.  JI Packer dice: “nosotros, como criaturas somos totalmente dependientes de Dios, y él como creador tiene una total potestad sobre nosotros”.

El primer pilar de mi confianza en Dios está en conocerlo como creador.  Fui creado por Dios con un propósito.  Yo creo que en lo íntimo, cuando somos totalmente honestos con nosotros mismos, todos sabemos que fuimos creados.  Nuestra búsqueda constante de significado en la vida es evidencia de esta realidad.  Pero esto es parte del diseño de Dios.  Su efecto deseado en nuestras vidas es provocarnos a buscarle, de manera que cuando le conocemos podemos encontrar el verdadero propósito por el cual fuimos creados.  Las medicinas que estoy tomando han logrado el efecto deseado de detener las convulsiones, al igual que el conocimiento de haber sido creados logra en nosotros el efecto deseado de buscar el propósito por el que fuimos creados.  Pero al igual que hay otros efectos secundarios por la forma en como mi cuerpo responde al medicamento, hay también efectos secundarios en cómo respondemos al conocimiento de haber sido creados por Dios.  En nuestras vidas, estos efectos se manifiestan en la manera en que cada uno de nosotros responde a esta realidad intrínseca.

En la próxima reflexión hablaré más acerca de estos efectos secundarios y de cómo Dios usa nuestras reacciones a ellos para lograr su propósito de darse a conocer delante de nosotros.

Gracias por compartir esta jornada a través de apoyo y sus oraciones.

Jonathan

February 20

A few days ago a friend reminded me that in the midst of a struggle it is easy to become frustrated with the word “process”, yet God’s plan for our lives IS the “process” and it is IN the “process” that we know Him more.

This is no doubt a learning process.  Last week, after finding out that the MEG machine was still not operational, we began to seek possible options around us to get this done and to try to move ahead with a plan.  Well, after a couple of very stressful days -and many conversations, phone calls and e-mails, we realized we don’t completely understand everything that this technology involves, so we scheduled a new appointment to see Dr. Market again this Monday February 21 to discuss the relevance of this test and to decide what’s best for this specific case.

This part of the process taught us a little more about the intricacies of the medical world, but it taught us a lot about ourselves, about how we need to work together and about how we can serve each other in this journey.  So, today I thank God for the “process”.

Karla

Reflexion: Intended Effect & Side Effects

Over the last two weeks, I have been adjusting to the reality of life with a brain tumor.  In practical terms, I have had to modify my schedule to include all the doctor’s visits, rework my calendar to cancel the 33 days of international travel to 5 different countries I had planned on visiting over the next two months, and reorder my priorities on to include more rest and family time.   That last part needed to happen with or without the brain tumor.

In order to control the seizures and swelling produced by the brain tumor, I have been prescribed several medicines including seizure medicine and a steroid for the swelling in the brain.  My wife Karla has graciously set up a series of alarms and reminders on my phone so I don’t forget to take the medicines as a part of my new daily routine.  Thankfully these medicines have achieved their intended effect wonderfully and I have not had another seizure.  But, I have also been experiencing some other side effects of how my body responds to these medicines, including insomnia.

So most nights I now lie awake with my mind racing through countless thoughts.  This often goes on for several hours at a time.  But instead of just laying in bed, I have found that the best response is to climb out of bed and spend some time in prayer and then to sit down and write out all the random thoughts spinning through my head.  The result has been a series of documents that I have started to refer to as my insomnia papers.  If nothing else, writing all these things down has been helpful therapy for one of the side effects of the medicine.  But, I also want to share some of those thoughts and our journey through this blog and trust that even insomnia may be redeemed for a greater purpose.

So, in response to the first blog post, I have had many people ask a version of the same question: “How can you know God is in control of all things and that He will use this situation for your good and His glory?”  The second most common response is for people to say something like, “you’re a good person so just press ahead and everything will work out for you.”  Both questions essentially drive from the same question.   I believe that at some point in life, all of us ask ourselves about the purpose for our existence.  This question is an important one to answer clearly because, whether we realize it or not, it determines how we understand ourselves and how we interpret and interact with the world around us.   The answer to this question then determines how we perceive and respond to reality, or our “worldview”.   So, in response to the many questions that friends and family have been asking along these lines, I would like to lay out my “worldview” in a series of reflections.   I will also post regular updates on the blog about our journey with this brain tumor, but occasionally I will include a longer reflection about life.  Hopefully in these “reflections”, I will be able to explain the confidence that I have in God, but also correct the idea that this confidence has anything to do with me or something that I have done.

The best place to start this conversation is with God himself.  Now it’s important to realize that we can’t base our discussion about God, solely on my thoughts or your thoughts about God.  If we did, then all we would be doing is creating a god in our own image and not the true God of the universe.  There will always be mystery involved in our understanding of God, but He is knowable through His revelation of Himself in the Bible.  In the Bible, we see God as creator of the universe and mankind created to worship and serve God.  JI Packer says ”we, as creatures, are absolutely dependent on God, and that he, as Creator, has an absolute claim on us.”

The first pillar of my confidence in God is knowing Him as Creator.  I was created by God for His purpose.  I think deep down, when we are quietly truthful with ourselves, we all know that we were created.  Our constant search for meaning and significance in our lives is evidence of this reality.  But, you see, this was God’s design, His intended effect in all our lives to provoke us to seek Him.   So that, in knowing Him, we may find our true purpose for which we were created.  The medicines I am now taking have accomplished their intended purpose of stopping the seizures, much as the knowledge of being created, accomplishes the purpose of seeking the intent for which we were created.  But there have also been other side effects of how my body responds to the medication.  In a similar way, there are side effects in how we respond to the knowledge that we were created by God.  We see in our lives the side effects of how each of us respond to this inherent reality.  In the next reflection we will talk more about these side effects and how God uses our responses to accomplish His purpose of making Himself known to us.

Thank you for sharing in this journey through your prayers and support!

Jonathan

This week

Since Monday February 7th, after a very helpful and informative meeting with our neurosurgeon, Dr. Markert from UAB, we have been waiting to schedule a test called a Magnetoencephalography (MEG) that will provide cortical mapping for the proposed surgery in order to remove as much of the tumor as possible.  The results of this test take about 2 weeks to compile and analyze.  The sooner we have the results of this test, the sooner surgeons can make a more informed and comprehensive plan for surgery.

We just found out this afternoon that the MEG machine at UAB is missing a part and may not be operational before the end of the month.  Due to this indefinite delay, we are now seeking to have the MEG test done elsewhere as soon as we can find an available MEG machine and schedule an appointment.

Please be in prayer that God would open up the doors for us to have this test done soon so that we can move forward with the plan for surgery.  We trust that God is in sovereign control of all things including this machine malfunction and the delay in our timeline.
Pray that we would make wise decisions on where to go from here.
Pray that God would continue to place people to guide us as we navigate this new world of medical care and procedures.

We are thankful for your continued prayers and have truly sensed God’s sustaining power and presence as we walk forward in faith on this new journey he has placed before us.

Jonathan

La Guía Esencial para la Vida con un Tumor Cerebral

Mi ropa de viaje está colgada al lado de mi cama junto con el resto de mis artículos de viaje: tapones auditivos, goma de mascar y mi guía del viajero.  Esta mañana debería haber abordado un vuelo de salida del país con un grupo de nuestra iglesia para servir en Tailandia y China durante dos semanas.  Tengo el privilegio de servir como Pastor de Discipulado Global en la Iglesia de Brook Hills en Birmingham, Alabama.  En mi puesto, me encargo de movilizar y equipar a nuestra familia en la fe para hacer discípulos en todas la naciones a través de viajes misioneros de corto plazo y equipos de plantación de iglesias a largo plazo.  Mi equipaje estaba ya empacado; el equipo entrenado; el pasaporte, las vacunas y las visas en orden; pero esta vez no voy a poder realizar este viaje misionero.

Hasta hace unos días, yo era un saludable y aventurero de 36 años, casado y padre de tres niños, lleno de sueños y esperanzas para el futuro.  Pero mi perspectiva y expectativas de la vida fueron violentamente sacudidas el lunes por la tarde, como cuando la tierra se sacude incontrolable en un terremoto o cuando te encuentras en medio de un accidente automovilístico.  Durante una conferencia telefónica en la que arreglaba la logística para un futuro viaje al norte de la India, mi cabeza empezó a dar vueltas y sentí que me iba a desmayar. Se me cerró  la visión y perdí por completo el campo visual del lado izquierdo.  Al mismo tiempo una luz brillante comenzó a centellear repetidamente justo donde había perdido la visión.  Me llevaron a Emergencias y mientras estaba en la sala de espera comencé a perder toda sensación en mi mano izquierda, mi brazo izquierdo, mi pecho, la pierna izquierda y finalmente mi cara, boca y lengua. Unas horas más tarde se me informó que la tomografía y la resonancia magnética que me tomaron revelaron una masa grande en la parte posterior de mi cerebro que los doctores piensan se trata de un tumor de 6 centímetros en mi lóbulo occipital.

Si alguna vez has experimentado un evento traumático o un desastre natural, sabes que te invade una sensación inmediata de desorientación que permanece hasta que logras recobrar la compostura.  La desorientación más grande para mí llegó en la forma de miedos y preocupaciones por mi familia.  ¿Qué les pasará a mi esposa y a mis hijos cuando yo falte? ¿Quién instruirá a mis hijos en el temor y la disciplina del Señor? ¿Podremos cubrir los gastos médicos que esta situación traiga? La niebla de estas preguntas y dudas comenzó a descender sobre mí, pero al mismo tiempo que escuchaba al doctor de Emergencias explicar el hallazgo, escuché una voz, clara y certera como ninguna, venía de mi boca, pero las palabras de verdad procedían del Padre Celestial, no de mis propios pensamientos.  Todavía estaban saliendo de mi boca cuando la desorientación y la confusión comenzaron a ceder y en su lugar se instaló una gran claridad.  El doctor de Emergencias se detuvo a medio discurso cuando escuchó mis palabras: “Sé que Dios usará aún esto para mi bien y para su gloria.  No sé que va a suceder, pero sé que Dios tiene control sobre todas las cosas y voy a confiar en Él.”  Sí, voy a confiarle a Él mi familia, mis finanzas y mi futuro.  No voy a temer lo que este mundo pueda traer.  Voy a confiar en Dios.

Este tumor cerebral no tomó a Dios por sorpresa.  Dios ha sabido que el tumor estaba allí mucho antes de que los médicos lo descubrieran. Yo soy finito y temeroso.  Él es infinito, omnisciente y todopoderoso.  En su forma más elemental, la fe Bíblica es confianza en Dios.  Estas son las Buenas Nuevas, el corazón del evangelio: alejarnos de nosotros mismos y nuestro propio control y confiar en Él. Somos incapaces de auto rescatarnos de esta vida de pecado y muerte, pero Dios a través de la provisión de su Hijo, Jesucristo, ha pagado el precio por nuestro pecado y nos restaura a tener una verdadera relación  con el Padre.  La fe es ir de la autosuficiencia a una dependencia Cristo-céntrica para salvación y para vida. Comúnmente pensamos en la fe como un evento que sucede una sola vez.  Existe una realidad inmediata de salvación que llega en el momento en que somos justificados delante del Padre. Pero mi padre terrenal me dijo una vez que aprender a confiar en Dios es el propósito de la vida. Esto es lo que significa aprender a caminar por fe.  Así que estoy agradecido por esta oportunidad de confiar en Dios y caminar por fe. Dios está ya usando este tumor cerebral para transformarme más a la imagen de Cristo.  Me voy a someter a su plan para mi santificación.  En el gran esquema de la vida, no mucho ha cambiado desde el lunes pasado, simplemente estoy más consciente de mi dependencia en el control soberano de Dios sobre todas las cosas.  Voy a confiar en y a depender del plan de Dios para mi vida.  ¡Yo soy suyo y Él es mío!

Así que en lugar de subirme al avión hacia el Sureste de Asia esta mañana, tomé el material que me dieron en el hospital y uno de los títulos llamó mi atención: “La Guía Esencial Para Tumores Cerebrales”.  Decidí que iniciaría un diario sobre esta nueva jornada en la que Dios nos tiene, lo he intitulado “Mi Guía Esencial para la Vida con un Tumor Cerebral”.  Te invito a que compartas este camino con nosotros conforme vamos aprendiendo a confiar en Dios a través de los retos y de la aventura.